Primeras notas de enero.
Está de moda ir al psicólogo, atenderse con un terapeuta, el auto- diagnóstico, la depresión, el narcisismo, etc. Desde los medios anuncian crisis de salud "mental" y el aumento de etiquetas como "autismo", TDAH y Asperger. Finalmente concluyeron que Asperger también era Autismo, (por segunda vez). A muchos les tranquiliza formar parte de ese pequeño grupo con "personalidad compleja", que encaja dentro de una palabra que asocia a un grupo de conductas.
Los problemas psicológicos no son sino otra cosa que afecciones que impactan de manera negativa el funcionamiento habitual de una persona, tanto fisiológica, emocional, cognitiva, motora o comportamental.
Las bajas respuestas son modos de conductas que generan angustias e interfieren en las variables moduladores. (Ansiedad, tristeza, estrés, rumia, conducta compulsiva, etc. Sin embargo, estas son respuestas para adaptarse al entorno, (malas respuestas adaptativas).
Cuando tenemos un problema y lo verbalizamos, las respuestas de las personas que conforman nuestro entorno suelen ser : ¡Busca ayuda Psicológica! Pero, si el problema es más relacionado con Delirios o Alucinaciones, se les suele sugerir ayuda de un Psiquiatra.
¿Por qué sucede esto?
Porque la sociedad dicta que debemos y tenemos que estar bien. Por tanto, si tu modo de convivir o adaptarte al medio es inapropiado socialmente o te genera displacer, pues asumimos que tiene un problema, pues la sociedad tiene una regla que dice: Lo correcto es que "estemos bien" (en un mundo que produce exactamente lo contrario).
Los medios de comunicación y las redes sociales generan malas noticias, guerras, estándares de belleza inalcanzable, estilos comportamentales basados en la famosa "Psicología Positiva" de Martín Seligman, generada para personas blancas y millonarias.
Nota:
Nuestra percepción del mundo está plagada de vacíos y contradicciones, similar a las narrativas ficticias.
¿Es un mundo generado para ser felices?
Es perfectamente comprensible encontrar nuestro entorno personas infelices que desarrollen conductas de evitación, escape y les genere malestar el día a día. Sin embargo, son sólo maneras de comportarse para sobrevivir en el mundo.
Sobre la Psiquistrización. (Apuntes de último minutos)
Nota: Ya no existen los locos, los han borrado. Ahora existe la "enfermedad mental" y las etiquetas diagnósticas (una ofensa a los consultantes).
El trabajo de los Psiquiatras a lo largo de su historia ha sido cronificar a las personas y utilizando herramientas violentas con el fin de controlar ciertas conductas.
No existen a día de hoy los manicomio, ahora se han creado "instituciones mentales" o "centros de internamiento psiquiátricos", que suenan diferente, pero cumplen los mismos macabros propósitos.
La profesora María Xesús Froxán, rectora del programa de Análisis Funcional de la Conducta de la Universidad Autónoma de Madrid siempre recuerda a sus estudiantes:
Los problemas psicológicos no son enfermedades..., cuando tienes una enfermedad debes curarte para empezar tu vida normal, sim embargo, cuando tienes un problema psicológico, debes comenzar tu vida normal para curarte.
Ninguna persona puede escapar de sí misma y una etiqueta no tiene ningún valor explicativo.
La Etiqueta y sus funciones:
Ante todo la etiqueta en su sentido de la narrativa es un instrumento de violencia que ejerce una presión sobre el individuo y su entorno. La palabra tiene asociada una conducta. La persona se auto limita y vive en virtud de la etiqueta, por este hecho tiene la tranquilidad necesaria para justificar y explicar su conducta con la frase: "yo soy así". Los terapeutas tenemos que tener mucho cuidado a la hora de desmontarla, puesto que estamos retirando al consultante en muchos casos la tranquilidad de su defensa y la posibilidad de que se describa desde la etiqueta psiquiatra.
Notas finales:
Lo que creas no tiene nada que ver con los motivos.
Explicar una conducta no es justificar ni estar a favor de un punto u otro.
Conciencia no es otra cosa que la capacidad de describir "por qué" hacemos las cosas. Pero esto veremos en otro artículo.
Antes el loco era llamado el furioso.
Walter Alan Nielf

